Quédense con este nombre

Con algo de retraso, llega la respiración asistida a este blog decrépito y semiabandonado. La ayuda médica tiene forma de audio o, mejor dicho, tiene sonido: el del cuarto de hora semanal que me conceden los amigos del Radioestadio de Onda Cero para hablar de lo que me viene en gana, ya sea del extenso currículum de Rubén Castro o de las andanzas de la familia Ingalls, música incluida. ¿Dije un cuarto de hora? En realidad este domingo fue algo menos, once minutitos. También aquí han llegado los recortes.

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