Especial Woodgate en Sport

“Varios expertos consideran muy difícil que Woodgate vuelva a jugar a pleno rendimiento” leemos hoy en Sport. ¿Qué expertos? No lo dicen. Pero son “varios”, eh.

“En el 2000, Woodgate fue condenado por propinar una paliza a un asiático y eludió la cárcel por los pelos. Poco después fue expulsado de un bar por coger por el cuello a un seguidor. En el 2003 le multaron por exceso de velocidad y le partieron la cara en un ajuste de cuentas. Un año más tarde provocó un altercado en un pub, en el que se emborrachó y enseñó el culo”. Señores del Sport, ¡cuiden ese lenguaje!

Pero mi preferido de este diario, sin duda, es Joan Maria Batlle: “En Inglaterra cualquier hombre de fútbol o aficionado mínimamente enterado conocía el chascarrillo que corría por las calles: Woodgate es como un tampax. Está una semana dentro y tres fuera… del equipo”. Estuve este verano en Londres, Batlle. Tienes razón. En los bares no se hablaba de otra cosa.

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Sport > Joan Maria Batlle: El escándalo Woodgate

Dos frases en la prensa de hoy

“Si no ganamos ningún título, a final de temporada va a haber una revolución absoluta en el equipo”, dice García Remón. Lo mejor que le puede pasar al Madrid, por tanto, es acabar el año en blanco. Ley de vida.

“Sorprende que Arrigo Sacchi pretenda armar un nuevo proyecto alrededor de Zidane y Beckham”, comenta en Sport Joan Maria Batlle. Y tanto que sorprende. Como que se lo acaba de inventar este buen hombre según lo escribía.

Retrato robot

“En la actualidad, el mecano que construiría un entrenador tendría el compendio ofensivo que define a Shevchenko, la técnica portentosa de Ronaldinho, el disparo de Deco, la creatividad de Henry, la potencia y la resolución de Ronaldo, la personalidad de Figo en el campo, la rapidez y la chispa de Eto´o, la explosividad de Rooney… pero también el robo de balón del denostado Makelele -tan añorado por sus compañeros-, la constancia de Nedved, la colocación y el sacrificio de Maldini, sin olvidar las paradas de Buffon y la agilidad de Casillas para detener los remates de todos los virtuosos anteriormente mencionados”.



Sí. El jugador perfecto es un compendio de Shevchenko, Ronaldinho, Deco, Henry, Ronaldo, Figo, Eto´o, Rooney y… Makelele. Cuando jugaba en el Madrid no gozaba de tan buena prensa. Sin duda, la distancia es el olvido.

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Travesía del desierto

El domingo decía Cruyff en Marca que al Madrid le ha acabado por minar la estupidez que rodea al fútbol.

Ayer añadió Stoichkov desde la caverna: “A quien le gusta el fútbol ve que el Madrid está sufriendo por la presión, porque dicen que son galácticos. La diferencia con otros equipos sin tanto nombre es que estos últimos entrenan mejor, juegan con más ilusión. No se puede vivir de la renta, los resultados mandan y si lo haces mal siempre dudas”.

Expresiones poco virtuosas para ahondar en la idea de que el Madrid está en deshaucio. Escribe hoy, en As, Alfredo Relaño:

“La llegada de Sacchi para planificar la temporada próxima convierte automáticamente al grupo actual en algo renovable y desechable (…) Es curioso cómo el grupo de galácticos ha devenido en menos de un año en un grupo desahuciado, en triste disolución, llamado a atravesar la temporada entre la indiferencia general, mientras las luces se dirigen al Barça y a sus sucesores”.

La estupidez que rodea al fútbol

“¿Se ha hecho viejo el Real Madrid?”, le preguntan a Johan Cruyff. “No es eso”, responde; “La cuestión es si pueden aguantar toda la estupidez que rodea al fútbol. Yo era uno de esos porque a los 32 años estaba hasta el gorro de este mundo. Y algunos jugadores del Madrid ahora lo están. Se hartan de leer cosas, de responder a ciertos asuntos y cuesta mucho jugar así. Entonces no te queda otra que adaptarte y pasar el bajón. Luego te liberas”.

SOBRE DECO: “A mí no me ha sorprendido. Le he estado viendo los dos últimos años y me gusta muchísimo. Su velocidad de balón es espectacular y casi todo lo hace bien. Y tiene otra virtud: no necesita exagerar. Es muy rápido en el disparo. Cuando el portero quiere darse cuenta el balón ya está dentro. Tiene un toque de balón que no había visto desde Koeman y mira que ya han pasado años. Cuando da un pase de cinco o seis metros el balón llega perfecto con la dosis justa de efecto que permite al compañero controlarlo bien. Para mí eso es casi el máximo de técnica. Muchos saben hacer truquillos y son buenos, pero lo de Deco es único, es técnica pura”.

-¿Ni siquiera Ronaldinho?

-“Ni siquiera. Tiene otras cualidades, pero no tiene esa velocidad de pase.Usted destaca la técnica de Deco y casi todos destacan su poderío defensivo.La gente dice que corre mucho, pero es otra cosa. Su transición ofensiva-defensiva es muy rápida. Tiene tanta vista que ya sabe de antemano si llega o no. Y cuando no llega, ya está haciendo otras funciones. Él lo ve antes que el resto y ésa es otra calidad técnica. Deco recupera balones no porque corra más, sino porque corre antes.