Artículos sobre Alfredo-Matilla

La clasificación es la que juzga a los técnicos

No me gusta incluir postillas en los artículos, pero me parecía que, sin ellas, la oda a Schuster (y a quien puso a Schuster) que en publica Alfredo Matilla en As le faltaba algo. Mi aportación, entre corchetes.

Mañana se cumplen cien días de la presentación de Schuster como técnico del Madrid. Desde entonces, no ha hecho más que cumplir con la misión que le encomendó Calderón: ganar e ilusionar [el Bernabéu estaba ilusionadisimo tras partidazos como los del Sevilla, Almería o Betis]. El alemán mantiene al equipo arriba [esto es suficiente para el notable, entonces?]. El sobresaliente está cerca. Cuando logre un título.

Schuster cumplirá mañana cien días al frente del Madrid, en los que ha superado con nota [notable, hemos dicho] la primera evaluación. La clasificación, que es la que juzga a los técnicos [¿seguro que es la que juzga a los técnicos? ¿y por qué antes era la capacidad de tiki-taka?], así lo demuestra: su equipo es líder en solitario de la Liga, el máximo goleador (16 tantos) y el menos goleado (3). Además puede presumir, tanto en el campeonato doméstico como en la Champions, de no conocer todavía la derrota [la Supercopa no existe, al parecer].

Pero este éxito de Schuster en sus primeros cien días como técnico blanco no sólo se mide por los resultados. De hecho, Calderón le dio el cargo en detrimento de Capello en una apuesta arriesgada para encontrar la excelencia en el juego. Ganar ya no era el único objetivo. Al presidente no le importó que días antes el italiano logrará la trigésima Liga. Y el tiempo le ha dado la razón [a ver cuánta gente está de acuerdo en esto dentro de unos meses]. No sólo por los brillantes partidos ante Atlético y Villarreal, sino porque Schuster ha satisfecho las exigencias del Bernabéu al heredar el espíritu de equipo de antaño [visto ante el Lazio, por ejemplo] y saberle imprimir su obsesión por atacar [como en los partidazos de Valladolid o Getafe, una tromba].