Artículos sobre Alfredo-Relaño

Pues va a ser que sí hay caso Eto’o

El padrinazgo de Laporta sobre Eto’o ha llegado al punto de desautorizar al entrenador que ha hecho campeón al Barça y que ha demostrado que lo puede seguir haciendo. Cuando un presidente se dedica a dar cobertura a comportamientos inadmisibles, se demuestra que es posible la cohabitación del ‘enemigo’ en casa. Por aquí se empieza a descomponer el círculo virtuoso: negando la evidencia e inventando excusas que han puesto a Rijkaard con el culo a la intemperie. Laporta pasó de negar el ‘caso Eto’o’ a quedar retratado con el silencio más cómplice cuando el camerunés bombardeó la línea de flotación del club y del vestuario. Cuando la crisis se le escapó de las manos, cuando tenía la obligación de ser presidente y no compadre, no ha dudado en pasar la pelota a Txiki y al entrenador. [Josep Maria Artells / Mundo Deportivo]

Es grave que un futbolista protegido como él acuse a Rijkaard de mala persona, cuando el entrenador del Barça lo ha cuidado siempre. Entre otras cosas le permitió hacer una semana más de vacaciones a pesar de no jugar el Mundial. Pero Eto’o sabe que está muy respaldado, y no sólo por Rijkaard, en el club y se atreve a calentarse con el técnico, en un claro acto de grave indisciplina. [Santi Nolla / Mundo Deportivo]

Samuel se ha equivocado en su ataque público a Ronaldinho. Pero, sobre todo, por haber divulgado las informaciones que dejaban en entredicho a sus compañeros y que José Ramón de la Morena difundió en la SER y que, además, dijo que el jugador había comunicado en persona al presidente Joan Laporta. Eto’o debe aclarar las cosas con sus compañeros antes que nada. Les debe una explicación y que sea convincente. El grupo no perdona según qué cosas. [Francesc Aguilar / Mundo Deportivo]

Ha definido dos bandos, el del presidente, al que él pertenece, y el de Sandro Rosell, cuya cabeza de cartel es, inequívocamente, Ronaldinho. Ha definido a Rijkaard como mala persona. Ha enfrentado al presidente con el entrenador y lo ha hecho públicamente, con estruendo. ¿Qué puede hacer Laporta? Quizá sólo lo que está haciendo: el Don Tancredo. ¿Y Rijkaard? Ahí se va a ver su pulso de entrenador, en su capacidad para reconducir al genio descarriado. Pero lo tiene difícil: la cuestión de fondo son los celos insuperables que siente Etoo por Ronaldinho. Y el despecho de un celoso es un sentimiento arrasador. [Alfredo Relaño / As]

Etoo cree que su chiquillada de no querer salir en los cinco minutos finales pudo taparla el técnico, que además no había respetado un pacto previo. Pero lo que le ha tocado las narices definitivamente es que Ronaldinho le dé clases de ética, que le hable de grupo cuando él es el rey del escaqueo. Lo grave del asunto es que, conociendo al camerunés, esto no tiene marcha atrás. Hace muchos meses que el virus se está incubando, muchos privilegios de los que ha gozado Ronaldinho con la anuencia de su técnico. Etoo no se ha borrado de los entrenamientos por gastroenteritis. Etoo no suele aparecer por los lugares de moda en la noche de Barcelona. Por todo eso dijo basta ayer. Lo hizo de forma atrabiliaria, casi ofensiva, pero defendiendo su verdad, una verdad que igual no tiene sitio en este Barça. [J.J. Santos / As]

La pelota está ahora en el tejado de Rijkaard, que tiene la ocasión de desmentir que es sólo un entrenador mediocre que ganó porque le cayó del cielo un gran equipo. Esperamos a ver si mueve ficha. Moverla supone pasar de Etoo hasta que pida perdón a sus compañeros y a él mismo. Si traga habrá perdido al vestuario. Está hasta el moño del camerunés desde hace tiempo, y se lo ha puesto a huevo para demostrar quién manda en el Barça. Dos años ha durado la alegría… [Tomás Guasch / As]

La patata caliente que encontrará esta mañana Rijkaard en el vestuario cuando llegue al Camp Nou es de órdago. Solo hay dos salidas, la traumática, abrirle expediente y apartarle del equipo, y la negociada, ponerse a hablar e intentar lavar la ropa sucia en casa. Por el carácter del mister holandés, apostamos por esta última siempre y cuando Samuel vaya en son de paz y dispuesto a dar las explicaciones y rectificaciones pertinentes. Por el bien del Barça confiamos en que prevalezca el sentido común y las ganas de pasar página. Pero todo ello pasa, repetimos, porque Eto’o reconozca su meada fuera de tiesto ante el entrenador y Ronaldinho ya que de otra manera su continuidad quedará en entredicho. [Josep Maria Casanovas / Sport]

El club, con buen criterio, ha renunciado a tomar medidas de forma inmediata. […] En todo caso, decida quien decida, la solución, si la hay, será poco menos que milagrosa porque Eto’o habló ayer con tal convicción, que desdecirse sería como rezarle al Santísimo y, al mismo tiempo, ir negando la existencia de Dios. Y es que empitonar al entrenador, a Ronaldinho, al ex vicepresidente Rosell y a todo lo que se mueve en el vestuario es una salida de tono que no tiene parangón en toda la historia del Barça. No sería de extrañar, por tanto, que Eto’o desapareciese de las convocatorias y que, por un principio de autoridad, el equipo –que ha sabido mantenerse líder sin él– tuviera que renunciar al innegable talento y al insuperable olfato goleador de Samuel justo ahora, cuando el Barça se lo juega todo. En fin, que todos los valores de los que Eto’o puede presumir pueden quedar en anécdota gracias a otra de sus indiscutibles ‘virtudes’. Su conocido don de la inoportunidad. [Miguel Rico / Sport]

As contra Capello

El Bernabéu no puede más y estalla. Calderón creía que iban a pasar sus problemas a partir de la sentencia, que siempre esperó favorable. Pero el verdadero problema sigue, y es Capello, que se ha estrellado, se ha enrocado y le está arrastrando al abismo. Camacho fracasó aquí hace dos años y medio y se marchó. Fue una decepción, pero al tiempo un gesto de honradez, de vergüenza torera. De Capello lo único que puede esperarse ya es eso, que se marche hoy mismo, que no trate de consumar el asalto económico, que cobre hasta hoy (tampoco lo ha merecido) y quede como un señor. En un tiempo se le quiso aquí. Es rico y podrá seguir teniendo trabajo. Haría bien en marcharse y dejar el campo libre para quien sea. El equipo es víctima de su desconcierto. Capello ha gastado cien millones en fichajes y el Madrid hace un fútbol de campo de tierra. [Alfredo Relaño]

El Bernabéu está harto. De tomaduras de pelo. De Capello. De ver a Beckham, un caballero de los pies a la cabeza, en su torre de cristal mordiéndose las uñas. De ver a Ronaldo hastiado en su fría casa de Milán, con su 99 a la espalda, sin entender nada de lo ocurrido. Del proceso de destrucción masiva de un italiano sin el mejor conocimiento de la cultura de este club. De que el tal Capello coma con Galliani y se ría a mandíbula batiente, quizás burlándose de cómo nos han chuleado a Ronie después de llamarnos “bandidos”. Hartos de ver a Reyes arrastrarse por el campo mientras Baptista estaba en la grada sin saber por qué fue gaseado por el exterminador el pasado verano. Hartos de que Capello abronque a todo aquel que se atreva a hacer un caño o imagine un sombrero. Hartos de que no tenga bemoles para explicar que es ‘tan’ madridista que exigió 2.800 kilos por tres años a cambio de su interesada firma. Proclamo que renuncio a mis tres próximas pagas (mi mujer no creo que me lea) si ello ayuda a darle el soñado y necesario finiquito… No es nada personal, señor Capello. Pero váyase de una vez. Abandone este barco que hace aguas por culpa de su necedad y su burda planificación, basada en empequeñecer al Madrid hasta convertirlo en un digno filial del Catania. [Tomás Roncero]

Esta película ha llegado a su fin. Ayer el aficionado declaró su disconformidad con el banquillo. En los seis años que llevo siguiendo de cerca al Madrid nunca vi a un Bernabéu tan enojado. Ante el Levante se le acabó el crédito a Capello y a sus directivos. Ya se veía venir. El Madrid perdió como siempre. Cuando ganó es porque Dios se puso la camiseta blanca, nada más. Ayer le ganó un equipo que no tiene idea de nada, pero le ganó. Mientras que el Madrid siga jugando como los indios, seguirá perdiendo, confundido, acelerado… El mismo Higuaín ya entró en la confusión de este equipo y no es culpa de él. Es culpa del técnico. Los únicos jugadores que podían salvar a Capello como Beckham o Ronaldo, no cuentan para él. Y al final va a tener que tirar de los que tiene aquí, incluido Cassano. Todo lo que comienza mal, termina mal y así comenzó este Madrid de Capello: con un mensaje erróneo totalmente y ayer el público mostró su disconformidad. Capello ya tiene que estar pensando en su renuncia porque se le quemó su libro de las ideas. Mi opinión es que si Capello es grande, debe dimitir porque ni los jugadores aceptan su mensaje ni él tiene mensaje. Este Madrid ya es un barco sin timón y hay que tomar soluciones inminentes. [Hugo Gatti]

La huída hacia delante del ‘Villarato’

Culpar a los elementos es un recurso tan antiguo como la competición misma. Todo mal perdedor, antes o después, echa mano de frases como: “No interesa que nosotros ganemos”, “Ellos tienen al poder de su parte”, “La competición está adulterada” o “Da igual lo que hagamos, el título ya está adjudicado”.

El papel de víctima pueden interpretarlo el Madrid, el Barça o el Valencia -según el momento de cada uno- a través de su correspondiente aparato de propaganda. El poder cómplice puede ser la Federación o el mismísimo Gobierno. El brazo ejecutor, por supuesto, son los árbitros, del clásico Emilio Guruceta al novel Carlos Delgado Ferreiro.

No hace falta viajar muy lejos en el tiempo. Parecía el máximo esplendor de la galaxia blanca, cuando realmente no era sino el principio del fin. Sport y Mundo Deportivo denunciaban una clamorosa conjura arbitral mientras As y Marca no miraban más allá de las florituras de Zidane o los goles de Ronaldo.

[17-02-2004] “Después del escándalo protagonizado por Valdano en el campo del Sevilla, sólo faltaba el robo al Valencia del domingo, con un penalty inexistente pitado en el último minuto, para certificar que el Madrid goza de todos los apoyos oficiales habidos y por haber. Por unos momentos, fue como si el tiempo diera marcha atrás y nos devolviera a la época de la dictadura, cuando desde el palco se apretaba el timbre del ordeno y mando. Lo que son las cosas, ahora que se cumplen treinta años del 0-5 del Barça en el Bernabéu, hay que pensar que hoy en día este resultado sería imposible porque algún árbitro lo evitaría. El Madrid sigue siendo el equipo del Gobierno, incluso más que nunca. Toda España clama contra los favoritismos arbitrales que le dan alas. Parece que haya órdenes de que no pueda perder en el Bernabéu. […] Mal asunto éste de los odios y los agravios comparativos generados por errores arbitrales que, por repetitivos y siempre con el mismo destinatario a favor, cuesta creer que sean sólo fallos humanos“. [Josep Maria Casanovas / Sport]

[18-V-2004] “Hay para todos y a la larga todo se equilibra. Y el victimismo castiga sobre todo al que lo practica, porque ofrece justificaciones para bajar los brazos (…) La Liga está preparada para que cada cual quede en su sitio, según su talento y su trabajo. El Madrid iba primero y ahora va para cuarto por su mala cabeza, no por tal o cual penalti bien o mal pitado.” [Alfredo Relaño / As]

Llega un día en que se invierten los poderes, cambian las tornas. Y el que pensaba que tenía al mundo en contra empieza a ganar. Y su rival, que tenía asegurado el título por decreto, empieza a perder. Entonces los favores clamorosos se convierten en errores humanos y puntuales. Los árbitros dejan de ser ministros de Satán para ser sufridos hombres que tratan honradamente de llevar a cabo una labor muy, muy difícil. En la otra acera, por supuesto, sucede justamente al contrario.

[28-04-2005]“Discutir un penalty de más o de menos cuando el torneo consta de 38 jornadas es absolutamente mezquino. Ellos, que han sido durante muchos años el equipo del Gobierno, antes de la democracia y también con el PP de Aznar, son los menos indicados para quejarse a estar alturas de los errores de los colegiados, que existen pero que son más o menos equitativos para todos” [Josep Maria Casanovas / Sport]

[29-I-2007] “Delgado Ferreiro quiere hacer carrera, y seguramente la hará, porque sabe lo principal: cómo equivocarse. No se trata de no equivocarse, sino de saber cómo equivocarse en caso de hacerlo. Se trata de equivocarse de manera que no moleste, sino a ser posible lo contrario, a tus jefes. Y a Sánchez Arminio y a Villar raramente les va a molestar que al Barça le saques de un apuro. Ellos saben que sólo el Barça les ayudó de verdad para mantener el momio, y los árbitros a su vez saben que quienes les van a hacer internacionales o negar esa condición son Villar y Sánchez Arminio. Así que para hacer carrera, ya se sabe. Recuerdo que Mejuto ya le dio al Barça un penalti fuera del área. Fue en el Camp Nou, contra el Atlético. Le designaron para el Mundial, al que no pudo acudir porque sus liniers estaban hechos una cochambre. En vista de eso el Mundial le correspondió a Medina Cantalejo, que le escalfó al Madrid la visita al Camp Nou (¿recuerdan el penalti de Roberto Carlos inventado, la expulsión de este, el penalti no señalado de Oleguer sobre Ronaldo?). Eso le valió a Medina como premio inmediato la final de Copa. Y al caerse Mejuto por el abandono de sus liniers, le dieron también el Mundial. Miel sobre hojuelas. Pero es lo que hay, y lo comentamos desde hace tiempo. Claro que el Barça juega bien, o jugaba bien por lo menos (y creo que volverá a hacerlo), pero es que se juega mejor con tantas protecciones. Los baches con arbitrajes protectores son menos baches. A veces llego a pensar que estos líos que se organizan con asuntos como el criterio para mostrar tarjetas o el fuera de juego posicional no tienen otro destino que crear una manga ancha que proporcione a los árbitros una gatera por la que justificar cualquier decisión. Porque, a la larga, sirven para barrer siempre en la misma dirección: en la del penalti de ayer”. [Alfredo Relaño / As]

Este último texto contiene las líneas maestras del denominado ‘Villarato’. Fue publicado el pasado lunes, pero condensa las ideas clave de esta teoría conspirativa (sobre la que ayer ya habló muy acertadamente Martí Perarnau) con la que, durante los últimos años, el diario As explica las razones profundas del ciclo triunfal del Barça, que coincide con el actual mandato del presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar. Porque, según esta teoría, los goles de Ronaldinho o Eto´o no son más que el tronco y las ramas. La raíz es otra, y está podrida.

Con el ‘Villarato’, As mata dos pájaros de un tiro: ataca a su archienemigo Villar y cuestiona las victorias del Barça, un mensaje que cala de inmediato entre su público madridista más forofo, encantado de leer en ese periódico las “verdades” que el resto calla. Se establece un vínculo sentimental que redunda en las ventas del diario y, a juzgar por los últimos resultados del EGM, la estrategia no está funcionando mal.

Huelga decir que el complot del ‘Villarato’ no tiene el más mínimo sustento. Hasta donde sabemos, se trata tan sólo sospechas elevadas a la categoría de trama. Y, como solemos decir aquí, una mentira repetida mil veces se acaba convirtiendo en verdad. Las únicas pruebas que aporta As son los errores arbitrales que benefician al Barça, sobre los que hay que poner el acento, aunque ello suponga obviar aquellos otros que le perjudican. El Barcelona-Celta del pasado domingo es un ejemplo palmario: pese a señalarse dos penaltis injustos, uno a cada equipo, Alfredo Relaño sólo tienen en cuenta el segundo.

El director de As, posiblemente, está llevando a cabo una gran labor empresarial, aunque sea a costa de hacerse un flaco favor a sí mismo y a su firma. A diferencia de otros personajes de perfil circense que pueblan la nómina de As, Relaño es hombre de amplia cultura futbolística capaz de regalarnos de cuando en cuando alguna joya. Lástima que haya decidido prescindir del rigor a la hora de embarcarse en esta huida hacia delante denominada ‘Villarato’. Hasta el nombre suena ya más a parodia que a denuncia. Al menos tenía razón en una cosa: “El victimismo castiga sobre todo a l que lo practica”.

Perarnau Blog | El Villarato: la teoría conspirativa del ‘periodismo de insinuación’