Artículos sobre Eduardo-Inda

Las perlas de Inda

Hacía tiempo que no leía un artículo con tal acumulación de frases libretables. Lo firma el director de Marca, Eduardo Inda, y creo que se comenta solo, o con la sencilla ayuda de unas negritas.

“Tras esta falsa modestia [de Schuster] se esconde el convencimiento del bávaro, de Frank Rijkaard, de Joan Laporta, de Ramón Calderón y del maestro armero de que la Liga está finiquitada con cuatro meses de antelación. La lógica más elemental indica que resulta entre física y metafísicamente imposible que los líderes pierdan tres partidos, incluido el del Bernabéu y por 0-2, y que los blaugrana se merienden a los diecisiete rivales que le quedan. Va a ser que no“.

“La estadística remata definitivamente lo que apunta con no poca contundencia la lógica. La historia numérica de la Liga española nos recuerda bien a las claras que el Barcelona jamás ha remontado nueve puntos de diferencia a estas alturas de la película”. [Nota del editor: sí hay precedentes]

Manda huevos que un tipo así [Guti] haya tenido que aguardar a los 31 para que se le reconozcan los méritos inherentes a un talento superlativo”.

“Más aún si cabe nos ha sorprendido [Schuster] como estratega. El auténtico mérito del bávaro reside en el planteamiento de la temporada, magnífico para su club y pésimo para una competición que está vista para sentencia 120 días antes de lo previsto. Si a este pequeño detalle le unimos la inocente eliminación de la Copa del Rey concluiremos que mejor calendario no pueden tener los merengues para conquistar la Décima Copa de Europa y alejarse de un Milan que le pisa los talones con siete. Hasta el 19 de febrero, partido de ida con una Roma que no es una perita en dulce, sólo jugarán un partido por semana mientras Barça, Villarreal y demás supuestos rivales en la Liga tienen dos. Conclusión: sentenciar la Liga a mitad de temporada y pasar de la Copa es un escenario que ni en sus mejores sueños podía imaginar Bernardo Schuster y no digamos ya un Calderón que está acertando porque rectificó a tiempo. Ahora, con la Liga resuelta, con la Copa aparcada, tienen cuatro meses para dedicarse en cuerpo y alma al que debe ser gran objetivo siempre de la Casa Blanca: a esa orejuda Copa de Europa bárbaramente rebautizada como Champions League”.

Nos quieren robar el fútbol gratis“.

“Que la Liga de Fútbol Profesional nos la intente meter, pase; pero que encima nos haga creer que nos hace un favor, no tiene ningún pase ni ninguna gracia. Con alevosía, premeditación y nocturnidad quiere abolir la Ley del Interés General que alumbró Alvarez-Cascos em 1997 para impedir el eterno derecho de pernada de los Polanco boys.

“Conviene no olvidar que a éstos les das el pie y te cogen la mano. Abolir el interés general supondría no sólo acabar con el fútbol gratis para miles de familias que no pueden costearse un pinchazo ni abonarse al digital plus de turno sino, además, abrir la puerta a que nos hagan astillar lo que les venga en gana por ver a nuestra selección. Claro que en el fondo de todo esto se esconde el enésimo y seguro que no último favorcete a un Grupo Prisa que quiere darle el pase cuanto antes a un pozo sin fondo llamado Sogecable”.

Rijkaard se burla del ‘soci’

Dijo Rijkaard ayer que el Madrid es en este momento el mejor equipo de la Liga y algunos interpretamos sus palabras como un elegante gesto de reconocimiento. Otros, en cambio, lo venden como una capitulación y una “burla” al aficionado del Barça, aunque para ello deban obviar (y obvian) parte del mensaje, ese en el que el holandés cree que su equipo aún puede levantarse.

“Ahora mismo hay que aceptar que el Madrid es el mejor equipo de la Liga, porque está ganando todos los partidos y parece que no hay ningún equipo que les pueda ganar. […] De momento, ellos son los mejores, pero la Liga no ha acabado. Nosotros podemos. Estamos sumando puntos y creo que podemos”. [Marca.com / Lunes]

“El Madrid es el mejor, nadie puede ganarle” [Portada de Marca / Martes]

El paseo militar en que el Real Madrid está convirtiendo esta Liga empieza a tener repercusiones en el eterno rival azulgrana. La excelente marcha del equipo madridista en el campeonato ha hecho mella en el barcelonismo y ayer Rijkaard, en un rasgo de sinceridad que puede costarle caro, reconocía que al equipo de Schuster nadie le puede ganar. Seguramente Rijkaard, conocedor de que su situación empieza a ser desesperada, se ha soltado la lengua y ha dicho lo que piensa él y piensa casi todo el mundo. Pero ha cometido un grave pecado porque no hay nada peor para un barcelonista que le digan que el gran rival es mejor que él e insinuar que no merece la pena luchar contra un equipo que empieza a parecer invencible. El holandés se ha burlado de la afición. El mensaje que envía un Rijkaard con pie y medio fuera del Camp Nou es tan negativo para el barcelonismo como positivo para el madridismo. Sus declaraciones caerán como una losa en un vestuario donde los jugadores empiezan a no saber ni a lo que juegan y entre unos seguidores a los que hay que mantener la esperanza mientras exista. Para el Madrid es una inyección suplementaria de moral que el entrenador del gran rival haya tirado la toalla de la forma que lo hizo ayer. [Editorial / Marca]

El capelliano ‘juntos podemos’ de hace un año contrasta con la sincera pero demoledora perla que salió ayer de la boquita de un holandés que entrega las llaves de la ciudad a su colega germano. Una confesión que suena a La Rendición de Breda: ‘El Madrid es el mejor, parece que ningún equipo les puede ganar’. [Eduardo Inda / Marca]

Gento, Calderón y Marca

1. La versión de El Larguero (justo al final del audio).

2. La versión de Marca:

El presidente del Real Madrid, Ramón Calderón, perdió ayer una vez más los nervios y protagonizó una bochornosa escena al abroncar, a gritos y en público, al secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky.

Ambos coincidieron el mesón Txistu: el presidente del Real Madrid comía allí con los veteranos del club y los directivos del Partizán; y Lissavetzky compartía mesa y mantel con Eduardo Inda, director de MARCA y Juan Ignacio Gallardo, subdirector del periódico. A Ramón Calderón no le sentó nada bien que el máximo dirigente del deporte español estuviera comiendo con el director de MARCA y también le pareció mal que este periódico concediese su principal distinción, el ‘Marca Leyenda’ a Paco Gento, sumándose a los merecidos homenajes que ayer se tributaban al seis veces campeón de Europa.

Los hechos se desarrollaron del siguiente modo: Gento recibió emocionado el ‘Marca Leyenda’ de manos de Inda con Lissavetzky, ‘viceministro’ del gobierno español en materia deportiva, como testigo de excepción. Tras agradecer la distinción, Gento volvió a reunirse con los veteranos y poco después, Eduardo Inda abandonó el restaurante para acudir a una reunión.

Apenas media hora después, cuando Calderón se iba del Txistu, se cruzó con Jaime Lissavetzky quien se dispuso a saludarle cortésmente. La reacción, vociferante y fuera de sí del presidente del Real Madrid, dejó estupefacto al secretario de Estado. ‘íEs indigno que te prestes a participar en este acto de MARCA!’ bramó muy nervioso Calderón, ‘íes una golfada!’ le gritó con absoluta falta de respeto y sin ninguna consideración hacia el político. ‘íYa sé que estabas comiendo con Inda! íYa sé que te ha invitado, pero no se le puede dar un premio a Gento de esta forma!’, añadió ante un Lissavetzky perplejo y que en todo momento mantuvo la calma.

En el restaurante se hizo un silencio gélido. Todas las miradas se dirigían estupefactas hacia Calderón, que siguió abroncando a Lissavetzky a gritos: ‘íEs una indignidad, una indignidad!’ repetía con acaloramiento mientras Paco Gento abandonaba cabizbajo la escena: el presidente le estaba destrozando el homenaje.

El episodio esperpéntico se prolongó durante varios minutos, hasta que Calderón decidió darse media vuelta y marcharse, dejando con un palmo de narices al secretario de Estado. Personas cercanas a Ramón Calderón explicaron que los nervios y la crispación del presidente se debían a la publicación (í!) de sus propias declaraciones efectuadas el lunes por la noche en El Larguero, aunque nadie de su entorno justificó, lógicamente, la indecorosa actitud que tuvo ante Lissavetzky.

Al final, Calderón se arrepintió de su actuación, desagradable y violenta, y telefoneó al secretario de Estado para pedirle disculpas. Lissavetzky, en un gesto que le honra, decidió no tomar en cuenta el irrespetuoso comportamiento del presidente y acudió al palco del Bernabéu, desde donde ambos presenciaron, con Gento entre medias, el partido de anoche ante el Partizán.

¡Arriba España!

Respaldaremos críticamente a La Roja por una razón que no es moco de pavo en los tiempos que corren: es uno de los dos elementos que vertebran España en unos momentos en los que parece que a España le quedan dos telediarios y medio. El otro, obviamente, es la Corona, la monarquía constitucional que los españoles nos dimos hace ahora 29 años. Pocas cosas harían tanto por cohesionar a la nación más vieja de Europa como ver a Casillas, a Albelda o a Raúl -me temo que esto último va a ser que no- alzar la Eurocopa el año próximo en el Ernst Happel vienés o manosear en 2010 en el FNB Stadium de Johannesburgo el bellísimo trofeo de oro ful que sirve para distinguir al campeón del mundo.

[Eduardo Inda en Marca]