Artículos sobre Iker-Casillas

Nota al margen:
Escribe Diego Torres en El País: “Casillas estaba aliviado [tras la victoria del Madrid ante el Atlético]. Conocedor como pocos de las aristas sociales de su oficio, sabía que, de perder en el Calderón, un sector importante de la opinión pública cuestionaría indirectamente su capitanía”.
Ya hubiera sido menos, ¿no?

Fútbol vs miserias

O cambian mucho las cosas en la Liga, o artículos como este (qué buenos somos, qué malos son) van a ser el pan nuestro de cada día de aquí a junio.

Ahora que ni Messi ni Casillas serán Balón de Oro, superados ambos por el guapete de turno, Cristiano Ronaldo, es buen momento para reparar en la importancia de ambos en sus respectivos equipos. Leo ha sido el abanderado del barcelonismo en la lucha por el premio al mejor jugador del año, de la misma forma que el madridismo se ha agarrado a las paradas de su portero para buscar un protagonismo en la élite del fútbol europeo. Fíjense en la diferencia de las opciones. Un futbolista ofensivo, creativo, generador de fútbol y otro, el salvador de las miserias de su equipo. Y sí, siendo ambas alternativas válidas, es obvio que la de Messi parece más ilusionante.

En cualquier caso, en este momento del año, nada tiene que ver el momento de forma de Messi con el de Casillas, como el del Barça y el del Madrid. Leo es el líder de un equipo que va viento en popa, mientras que Iker es el pasado brillante de un equipo que alcanzó el título de Liga hace seis meses, pero que ahora transita en la misma mediocridad que el resto de sus compañeros.

En términos de dependencia, es cierto que tanto el Barça como el Madrid acusan el estado de forma de ambos jugadores. Hoy, Messi marca el latido de la eficacia del equipo de Guardiola, mientras Casillas no es el ‘paralotodo’ de la temporada pasada y por eso el equipo de Schuster va a la deriva. Son dos tipos de dependencia, las que marcan el pulso de los grandes de la Liga.

[Joan Maria Batlle, posiblemente el peor columnista de España, en Sport]

Casillas ya no es un chico bueno

Iker Casillas se ha rebelado contra el Real Madrid y hasta ha lanzado un ultimátum al club. De lo que se entera uno leyendo ese diario de calidad llamado Mundo Deportivo. El Real Madrid explicó el 30 de mayo que sus internacionales, en caso de alcanzar la final de la Eurocopa, alargarían sus vacaciones y “no llegarían a pisar el verde de Austria”, en referencia a la concentración que el equipo llevará a cabo próximamente en aquel país. Afortunadamente, el ínclito Eduardo Palacios, en uno de sus habituales alardes de imaginación, desenmascara hoy esa perversa nota del club:

Los futbolistas brasileños no son los únicos que se declaran en rebeldía. También lo hacen los españoles y con fama de ‘chicos buenos’. Es el caso de Iker Casillas […] Se niega a iniciar la concentración de pretemporada con el Real Madrid en la fecha marcada por su club. En varias conversaciones telefónicas, Casillas ha llegado a dar un ultimátum a los mensajeros de Bernd Schuster, a los que les ha dejado claro que no se incorporará al ‘stage’ de Austria antes del día 26 o 27, si es que no alarga más sus vacaciones (el ‘stage’ en Irdning arranca el 21). […] El portero se siente muy fuerte en su club y sabe que será muy complicado que Schuster llegue a tomar algún tipo de represalias; mucho menos, la junta directiva, que sólo tiene ojos para Cristiano Ronaldo. No es éste último un asunto ligero para el guardameta, que aún está esperando que su presidente, tal y como prometió hace meses, le realice la primera consulta sobre la conveniencia de un fichaje de ese calibre. Ramón Calderón afirmó el pasado mes de abril que todo gran fichaje debería contar con el visto bueno de los capitanes. Casillas, tercer capitán del equipo, después de Raúl y Guti, no tienen ninguna noticia de su mandatario. De hecho, pese a que Schuster los quiere a todos allí para el día 21, es el propio Ramón Calderón el que intentará poner paños calientes al asunto, con el riesgo que eso conlleva con el técnico alemán.

PD – Gracias, Juan Carlos

El centrista Casillas

Hay gente que se levanta cada mañana con unas irreprimibles ganas de ofenderse.

Eurocopa de naciones 2008. Qué pereza. Qué poco gancho. Qué pinta de centro tiene todo eso. Qué poco se ama desde la periferia esas cosas. Y qué poco nos ayudan a amarlas. […] Y no hablo de política, hablo de que la selección española de fútbol siempre ha tenido, por sus directivos, por sus presidentes, por supuesto, a veces por sus seleccionadores e, incluso, por sus jugadores, capitanes o líderes, cierto regusto rancio, poco acogedor, poco cómplice, poco de todos. […] Y, claro, cuando empieza la competición o juegan bien, o enamoran, o arrasan o nos aburren y acabamos cambiando de canal. Si, encima, llega el gracioso de turno, esta vez el ya mítico Iker Casillas, tan bueno él, tan español él, tan centrista él, tan madrileño él, tan castellano él y al presentar a Puyol nada menos que a Esperanza Aguirre va y le dice (en broma, sííííííííííííí, ya sé, en broma, ¡qué gracioso él!) eso de “ojo, presidenta, que éste es catalán”, pues qué quieren que les diga. Que va a ser que no. Que ni tiene gracia, ni nos lo merecemos ni, por supuesto, se lo merece Puyol, que menudo uno para partirse la cara por esa zamarra.

[Emilio Pérez de Rozas, su bilis, en Sport]

PD-Aún no ha debutado España en la Eurocopa y ya hemos leído por primera vez el adjetivo “rancio”. Se abre la veda de los textos pseudopolíticos que denuncian el carpetovetonismo de la Selección.