Artículos sobre José-Vicente-Hernaez

Los de arriba se descomponen

Nada más salir de casa me fui disparado a ver lo que decían los de allí arriba de lo sucedido el domingo en el Camp Nou. Nada, es decir, justo lo que me esperaba. Ni una palabra del asunto. Los hechos eran tratados a escondidas. Como siempre. Messi ocupaba todas las portadas gracias a ese gol que le permite ser un poco más Pichichi. Un gol, como a estas alturas sabe ya toda España, que llegó como consecuencia de un penalti que se inventó el árbitro después de haber hecho la vista gorda en otro clamoroso de Márquez a Negredo y después de haber dado validez al ilegal 1-0. En fin, nada nuevo en la viña del Señor. Tres puntitos de regalo a los de ahí arriba cuando más los necesitan, porque eso de verse por debajo del Real Madrid los descompone y porque, al parecer, no tiene bastante con sus genios para ganar. Ayza Gámez, el árbitro que hizo de Rey Mago, no se había significado tanto como este domingo, aunque ya la temporada pasada dio un aviso en el Barça-Depor (2-1). Fue el único (bueno, de los pocos) que no vio una agresión de Etoo.[…] Ayza va para internacional, ya lo verán.

[José Vicente Hernáez, el de ahí abajo, en Marca]

Puntos garantizados

Antes del partido contra Dinamarca el Madrid estaba obligado a sumar doce puntos porque el Barça sí los va a sumar… No en vano tiene o tenía tres partidos en el Camp Nou, donde no hay árbitro que pite en contra de sus intereses, y una salida al campo del Levante, en el que ya ganó una Liga con la ayuda de Undiano, quien, por cierto, este sábado anuló al Sevilla un gol legal.

[José Vicente Hernáez, el de ahí abajo, en Marca]

Muy cortito de elegancia

Que al Barcelona le ha sentado mal el fichaje de Saviola por el Madrid.
lo sabía hasta el chino ese tan famoso que escribió hace dos mil años un libro de proverbios. Pero hay que entenderlos, a los de ahí arriba me refiero, porque están viviendo tiempos muy duros, muy difíciles. El Real Madrid les ha atizado tanto en fútbol como en baloncesto y encima hace cinco meses les birló en sus propias narices a Saviola… sin pagar un euro. Muy fuerte. Hasta entendería que estos días aún hubiese colas en las consultas de los psicoanalistas. Porque ya digo que es fuerte, muy fuerte. Lo que no entiendo es que un hombre que tendría que dar ejemplo, como máxima figura del tan cacareado ‘seny’ azulgrana, haya sacado dos veces los pies del tiesto en apenas dos días. El presidente del Barça le ha deseado a Saviola los mismos éxitos que tuvo en el Barça, o sea, cero. Si lo hubiese dicho Ramón Mendoza nos habríamos reído un buen rato, porque el expresidente blanco (q.e.p.d.) sabía ser irónico como nadie. Pero el actual presi del Barça no tiene ninguna gracia. No hay más que verle la cara. Y no sólo eso. También anda muy cortito de elegancia. Bueno, eso ya lo demostró cuando un día se quedó en gayumbos en la aduana de un aeropuerto. Y no se vayan a creer que llevaba los que lucía Ljungberg en el anuncio de Calvin Klein. Quiá. Eran más bien del tipo horterilla, tal como los definió José María García Hoz en un extraordinario artículo.

[José Vicente Hernáez, el de ahí abajo, en Marca]

Risas enlatadas, por favor

Me estoy divirtiendo un montón estos días con las cosas que están pasando por ahí arriba.

íY lo que te rondaré, morena! Porque cada cual ríe cuando puede y sobre todo cuando le dejan. Y el que ríe el último dicen que ríe mejor. Yo no conocía este refrán, la verdad.

Me lo enseñaron algunos de por ahí arriba hace tres o cuatro meses, esto es, cuando ellos eran los más altos, los más fuertes, los más guapos y encima los más jóvenes. Y resulta que ahora tienen que pasar siete veces por tu lado para poder identificarlos.

Lo iban a ganar todo y no han ganado rien de rien, que diría Thierry Henry. Bueno, sí. Han ganado la Supercopa y la Copa Catalunya: dos de siete. Hombre, bien mirado no está mal.

Porque podía haber sido peor, claro. Si al Espanyol no le hubieran anulado un gol legal, tampoco habrían ganado la Copa Catalunya. Pero, en fin, pueden presumir de varios hitos, como esos dos títulos y los dos golazos de Messi, uno con el pie y el otro con la mano. Menos da una piedra, oiga.

¿Y lo que se han reído? A mandíbula batiente durante mucho tiempo. Una ‘jartá’. ‘Ja, ja, ja’, llevaban escrito en la cara. Hasta que le vieron las orejas al lobo. A partir de entonces, retirada, como está mandado. Desbandada general y a otra cosa mariposa. A esconder la cabecita debajo de la mesa porque pintan bastos. Porque resulta que las campañas de ‘desestabilización’ no eran sino verdades como puños. El vestuario del Barcelona, tal como ha dicho su presidente, era el camarote de los hermanos Marx, pero sin Groucho. íY algunos gachós todavía sin enterarse! Pero en algo tenían razón: el que ríe…

[José Vicente Hernáez, el de ahí abajo, en Marca]

Malos tiempos para el culerismo

Que a Ronaldinho sólo le iba a caer un partido lo sabían hasta en el Nepal. Están las cosas por ahí arriba como para echar más leña al fuego. Y es que corren malos tiempos para el culerismo, como cantaban Golpes Bajos. O igual era para la lírica, no lo recuerdo bien. Veamos: por detrás del Real Madrid en la Liga, convaleciente todavía de la grave cogida sufrida en Getafe, con el Barcelona B descendido a Tercera pese a tener la mejor cantera de este mundo y del otro, el del más allá, con el Sant Andreu de Joan Gaspart también en Tercera…

A los de ahí arriba sólo les falta salir a la calle como en su día hicieron las aficiones de Sevilla y Celta para no descender a Segunda. Tanto llorar, tanto asumir el papel de víctimas, que lo de Ronnie se veía venir y el Comité de ‘Descomposición’, en efecto, se pasó dos pueblos. A Guti le cayeron dos partidos por un codazo a Vitolo en el Bernabéu. A Munitis otros dos por golpear a Ballesteros sin que estuviera el balón en juego. Mucho antes, a Alvaro (Levante) y Riera (Espanyol) les pusieron otro par por sacudir a un contrario sin balón en juego. Soldado (Osasuna), Nano (Betis) y Pablo García, este último por escupir, tampoco tuvieron la suerte de Ronaldinho. Por no entrar en la pelea de Diogo y Luis Fabiano, a los que casi expulsan de España. Pero, claro, ellos no son Ronaldinho ni su club el Barcelona. Se ha demostrado que no somos todos iguales ante la Ley. ¡Es que manda huevos…!

[José Vicente Hernáez, sin perdón, en Marca]