Artículos sobre Miguel-Serrano

Semichantajistas

El Santiago Bernabéu acogió el martes una jornada sobre la relación entre medios de comunicación y clubes de fútbol que contó con la participación del presidente del Real Madrid, Ramón Calderón, y de los directores de los dos grandes periódicos deportivos de la capital, Eduardo Inda (Marca) y Alfredo Relaño (As).

Me hubiera gustado asistir al acto, ya que al fin y al cabo, como bien sabéis, dedicó buena parte de mi tiempo libre a hablar en este blog sobre la prensa especializada. Pero como yo me enteré demasiado tarde como para autoinvitarme y los convocantes, muy posiblemente, no tengan ni idea de lo que es un blog, me quedé con las ganas. Así que tuve que acudir a las páginas de As y Marca para enterarme un poco del tema.

De modo arbitrario, empecé por Marca, que daba cuenta de la jornada en una noticia firmada por Miguel Serrano y Pablo Polo que presentaba a Eduardo Inda.

Se lo dijo ayer Eduardo Inda, director de MARCA, al presidente del Real Madrid, Ramón Calderón, mirándole a los ojitos: ‘Igual que los políticos usan la publicidad institucional para ahogar financieramente a los periódicos, los presidentes de clubes de fútbol utilizan las promociones como un mecanismo perverso para hacer un semichantaje a la prensa deportiva’. La frase fue una de las perlas que se escucharon durante el Encuentro entre Profesionales de la Prensa Deportiva celebrado ayer en el Bernabéu. […] El director de MARCA salió dispuesto a sentenciar el partido por la vía rápida: ‘Si se comparan con los políticos, los presidentes y los jugadores de fútbol tienen el umbral del dolor muy bajo, son poco encajadores y toleran muy poco la crítica. Eso sí, los dirigentes deportivos intoxican bastante a los periodistas y ahí sí que se parecen a los políticos’.

¿Se quedó Calderón callado ante semejante andanada? El hombre que se enciende con una foto de Florentino Pérez, ¿iba a permanecer de brazos cruzados ante semejante acusación? No me parecía probable, pero la noticia de Marca no contaba más. Así que busqué (y hallé) la respuesta en As, en una pieza firmada por Óscar Ribot:

Calderón se mostró relajado en esta mesa de debate, aunque en los primeros compases de la jornada no fue así debido a una fuerte discusión con el director de Marca, Eduardo Inda, cuando éste se refirió a un posible ‘semichantaje’ que llevarían a cabo los dirigentes deportivos utilizando las promociones como moneda de cambio para conseguir un trato de favor. Calderón negó en rotundo que esto sucediera en el Real Madrid y contestó con una ácida ironía: “Lo que me parece mal es que en alguna ocasión un medio deportivo pueda ofrecer su trato de favor a cambio de lograr esas promociones en exclusiva”.

Realidad alternativa

Citar, qué difícil tarea. En Marca, el diario que si es preciso dedica portadas al “fútbol gratis” de La Sexta, parece que está prohibido citar al diario As. No es difícil explicar por qué: al fin y al cabo, son competencia directa. En muchas ocasiones hemos visto que uno de los dos diarios se refiere a otro como “un diario deportivo madrileño”. Sin embargo, en Marca están rizando el rizo. Para obviar la existencia de las declaraciones de Sergio Ramos el pasado sábado a As, están construyendo toda una realidad alternativa a la que, además, han sumado una campaña de desprestigio al futbolista por hablar donde no debe. La ejecuta Miguel Serrano, una de las apariciones recientes más desafortunadas del columnismo deportivo español, que en una pieza informativa publicada ayer escribía lo siguiente:

Hasta el bigote. Así están Schuster, el cuerpo técnico y los que ocupan despacho en el Bernabéu de los errores de Sergio Ramos. Desde que tocara fondo en la Eurocopa con actuaciones que le valieron las críticas de la crítica, del público y hasta del propio seleccionador, el comienzo de esta campaña está siendo más de lo mismo: subidas alocadas al ataque, centros imprecisos y un enorme agujero a su espalda. […] Algo que preocupa a los técnicos es que Ramos deja muchas veces vendidos a los dos centrales con sus subidas. Todos estos errores, unido al malentendido de la infiltración fantasma con la selección, han provocado que Schuster esté a punto de recetarle medicina de banquillo, a pesar de la falta de competencia de nivel en el lateral derecho. De hecho, esta tarde el camero puede ver el inicio del partido sentadito en el ergonómico banquillo del Bernabéu. […] El que empieza a cansarse de Ramos es el cuerpo técnico. Mientras, en las oficinas del Bernabéu han habilitado un fax especial por si llega alguna oferta por él. De momento, no ha pitado ni una vez. Ahora tiene en su mano cambiar la situación.

Bajo rendimiento, agujeros en defensa, infiltraciones, faxes especiales… ¿Y las declaraciones a As no han influido nada en esto? No, todo se resume en que “el cuerpo técnico empezaba a estar cansado del bajo rendimiento del lateral y apostó por Michel Salgado en el equipo inicial”, como añade ya hoy Juan Ignacio García Ochoa:

Ramos, que figura en la lista de aspirantes al Balón de Oro, vivió todo el encuentro postrado en la segunda fila del banquillo y apenas se asomó durante los 90 minutos. Estuvo sentado al lado de Guti y apenas se dejó ver por los aficionados. Tampoco se le vio excesivamente activo en la celebración de los goles y en las protestas al colegiado Alvarez Izquierdo, que la temporada pasada le expulsó en el Sánchez Pizjuán. No fue un día sencillo para Ramos, que además de ver el triunfo de su equipo desde el banquillo se llevó los pitos de la afición cuando salió a calentar a falta de ocho minutos para el final. Salgado se quejaba de un golpe en el gemelo y Schuster puso a calentar al lateral de Camas, que no fue recibido precisamente con aplausos. El calvario para Ramos no duró demasiado, ya que Michel no tardó demasiado en darle el O.K. al técnico alemán.

Pero atención, porque en la página 8 escribe Pablo Polo:

Salgado se convirtió en el protagonista del partido sin buscarlo. El hecho de que Sergio Ramos se cayera del once tras sus polémicas declaraciones hizo que los focos se centraran en el lateral gallego, que además llevaba muchas semanas sin jugar.

“¿Polémicas declaraciones?” ¿A qué declaraciones se referirá? En la crónica, Segurola también comenta: “Las manifestaciones de Sergio Ramos, un jugador imprescindible en el Madrid, pueden ser imprudentes, pero no dañinas”. Vaya, parece que a Marca le han quedado un par de cabos sueltos.

Lo que está claro es que, en pleno año 2008, perdón por el tópico, no se le pueden poner puertas al campo. Hace 20 años, el lector de Marca rara vez leía As, y viceversa. Ahora las cosas son muy distintas. Para enterarse de lo que dijo Ramos el sábado, lo último que hace falta es haber comprado el As. Blogs, emisoras de radio, canales de televisión… Todos se han hecho eco de sus palabras. Todos menos Marca, claro, que ha preferido no ya evitarse la cita a As, sino privar a sus lectores de una información esencial para comprender la suplencia de Ramos. Por muy alocadas que sean sus subidas al ataque.

Actualización: acabo de ver en Noticias Cuatro las imágenes de Raúl dando la mano a Sergio Ramos tras ser sustituido, lo que desmiente otra información aparecida hoy en Marca (vía La Sexta) que apuntaba que el lateral quedaba “sentenciado” después de que el capitán, presuntamente, le hubiera negado el saludo.

Para partirse (y mondarse)

Aunque parezca que le hubiera hecho la boca un fraile, Schuster lleva más razón que un santo. El Papa Calderón y su cohorte de cardenales le prometieron en cónclave al técnico que habría fumata blanca con el Manchester. Los popes blancos traerían al mesías Cristiano para evangelizar de nuevo al mundo en el madridismo, como en los añorados tiempos de Florentino I, el Grande, que puso la primera piedra sobre la que se edificó la expansión de la religión blanca por (esta y otras) galaxias. Como un agente de la DEA de redada en el Bronx, el alemán no cesa de pedir refuerzos. Bernardo ha tenido más paciencia que el santo Job esperando que le llegaran nuevos fieles a su iglesia, pero el Madrid es como un programa del corazón: siempre ves a los mismos tipejos, aunque a algunos no estén ya muy católicos. Schuster sabe que tiene una plantilla justita y corta como las minifaldas de Paulina Rubio, por eso la jeremiada que se marcó el otro día. Como diría Sánchez-Ocaña, más vale prevenir, porque si pintan bastos a las primeras de cambio el alemán estará más expuesto a la quiebra que el dueño de una cristalería. Ganar la Champions con estos apóstoles sería un milagro, porque unos llevan tres lustros con las mismas sandalias y otros reniegan de la fe blanca al primer romano que se cruza en su camino. El técnico se ha cansado de predicar por el desierto al tiempo que el Mesías de las muletas fardaba de pantaloncitos y moreno (tono Quique Guasch) por medio mundo. Schuster intuye que su llegada está cerca y no para de rezar para que el elegido se ponga cuanto antes su túnica blanca. De momento, el alemán tendrá que conformarse con Van der Vaart, misionero holandés cuya señora, como la de Einstein, tiene un físico bárbaro. La llegada de aquél alivia en parte las penas del paciente Bernardo, que amenaza con seguir a Dios rogando y con el mazo dialéctico dando. Pero con el arcángel Rafael no basta. Schuster espera el advenimiento de un ángel exterminador (Ronaldo) o un David (Villa) que descabece al viejo Goliath.

[Miguel Serrano, a gromenauer, en Marca]

Aprendiz de Federico

Sólo una cosa o, mejor dicho, una persona me da mala espina antes del partido: José Luis Rodríguez Zapatero. El presidente del Gobierno, desoyendo las voces que le pedían que se quedara liderando nuestra nación con su mundialmente admirado talante, estará en el Ernst Happel. Ha debido pensar que, como el país es una balsa de aceite que flota en un piélago de prosperidad, su lugar está ahí: viendo un partido de un deporte que ni le gusta ni comprende. Su merecida fama de gafe le precede, así que Alemania jugará con uno más. Pero ni por ésas.

[Miguel Serrano, a gromenauer, en Marca]