Artículos sobre Oda-a-Jan

No le pasa sólo a Jan

De la renovación ejemplar de la plantilla que prometió Laporta la semana pasada no tenemos noticia. […] Es evidente que éste no es un problema que sólo afecte a la etapa de Laporta, pero se ha agravado por la rápida desvalorización que sufren en el mercado los futbolistas que no juegan. La oposición ya se ha encargado de etiquetar a los actuales gestores blaugrana como malvendedores. Sin embargo, basta con mirar lo que sucede en la casa del vecino o del enemigo para comprobar que es un mal generalizado. El Madrid, por ejemplo, ha tenido que regalar a la mayoría de los descartados de los últimos años, incluido Ronaldo, por el que el Milan sólo pagó nueve millones de euros.

[Lluis Mascaró, la voz de su amo, en Sport]

Jan es espectacular

Hace cuatro años, la afición blaugrana recuperó la ilusión perdida en la etapa de Gaspart con el triunfo en las elecciones del proyecto deportivo, económico y social de Laporta y el fichaje estelar de Ronaldinho. Ayer, sólo una semana después de culminar una temporada decepcionante perdiendo la Liga en el último partido, los culés volvimos a demostrar nuestra capacidad de regeneración emocional. Hemos pasado de la tristeza al entusiasmo con la misma velocidad con la que se ha fichado a Henry. […] La directiva ha recuperado la autoestima con una gestión espectacular. […] Mientras Calderón sigue dudando entre Capello y Schuster y continúa engañando con Kaká, el Barça está haciendo los deberes con una tremenda celeridad y una gran eficacia. […] La renovación de la plantilla que prometió Laporta se está visualizando a marchas forzadas.

[Lluis Mascaró, la voz de su amo, en Sport]

No se puede ser más servil

Después de cinco días de terremoto informativo, creo que se hace necesaria una reflexión que vaya más allá de los resultados deportivos de esta temporada. Laporta puede sentirse satisfecho de lo que ha conseguido en sus cuatro años de mandato. Y los culés, orgullosos del cambio histórico que ha vivido el Barça durante este período. Es verdad que la campaña ha finalizado de forma decepcionante por haber perdido todos los títulos importantes y, sobre todo, por la forma en que se han tirado la Liga y la Copa. Pero también es cierto que ningún presidente había logrado tanto en tan poco tiempo. Los barcelonistas pecamos de tener una memoria demasiado selectiva: nos acordamos siempre de lo malo y olvidamos muy rápidamente lo bueno.

A Laporta se la ha criticado por casi todo. Por lo que ha hecho y por lo que no ha hecho. Se ha visto sometido a un marcaje casi obsesivo por un entorno que sólo ha escudriñado en los errores del presidente, pero que ha omitido casi todos sus éxitos. La transformación de un club en decadencia en otro que ahora es el símbolo de la modernidad y la solidaridad se debe al gran trabajo que ha llevado a cabo esta junta directiva. Se ha saneado económicamente la entidad, se ha recuperado la ilusión y se ha hecho un equipo campeón. Que sólo un año después de haber tomado las riendas de un Barça deportivamente hundido se ganara una Liga y al siguiente se repitiera título y se conquistara la Champions es una proeza sin precedentes. Sólo hace falta recordar que Montal tardó cuatro años en conquistar una Liga (la del 73-74), Núñez necesitó seis (84-85) y Gaspart ni siquiera lo consiguió.

Este proyecto tiene crédito. A pesar de lo poco profesionales que han sido algunos futbolistas, a pesar de la falta de control de los técnicos y a pesar de la autocomplacencia de la directiva, el Barça puede regresar a la senda del triunfo. Eso sí, habrá que ajustar algunos mecanismos del ‘círculo virtuoso’. De momento, ya tenemos nuevo crack: Henry. Casi nada…

[Lluis Mascaró, garganta profunda, en Sport]

Seamos justos con Jan

Pase lo que pase esta noche, la temporada del Barça habrá sido una gran decepción. No quiero hablar de fracaso porque me parece un término que no se ajusta a la realidad deportiva de este proyecto tras haber ganado dos Ligas y una Champions en cuatro años. […] Yo soy de los que creen que los grandes culpables son los jugadores. No se trata de exonerar de responsabilidades al presidente, al secretario técnico o al entrenador, pero el comportamiento poco profesional de bastantes futbolistas a lo largo de los últimos meses ha sido una de las principales causas de haber perdido casi todos (excepto la Supercopa de España y la Copa Catalunya) los títulos a los que se aspiraba. […] Pase lo que pase esta noche, la temporada del Barça habrá sido una gran decepción. No quiero hablar de fracaso porque me parece un término que no se ajusta a la realidad deportiva de este proyecto tras haber ganado dos Ligas y una Champions en cuatro años. [Lluis Mascaró / Sport]

La gran decepción que pueda vivirse esta noche en el seno de la familia barcelonista, sin embargo, no debería ser causa suficiente para sacar el hacha de guerra contra Joan Laporta y su junta directiva. […] Como a Laporta, con razón o sin ella, hay mucha gente que le tiene ganas, unos con argumentos y otros simplemente por envidia, se usaría el tropiezo liguero para atizarle sin indulgencia. Al presidente del Barça le han estado buscando las cosquillas desde el primer día que accedió a la presidencia, sin tener en cuenta que él y sus directivos han sido los primeros en toda la historia de la entidad que tuvieron que avalar, por lo que, mucho o poco, se jugaban su patrimonio. […] Seamos justos a la hora de analizar los cuatro años de Laporta como presidente. [Toni Frieros / Sport]

Apología de la violencia

Lluis Mascaró, también conocido como “La voz de su amo” o “Garganta profunda” por su absoluta sumisión al presidente del FC Barcelona, nos deleita hoy con un artículo histórico, de esos que sólo se encuentran en el diario Sport.

Es el maniqueísmo en estado puro: en un bando, los goles maradonianos, la deportividad, el espectáculo. En el otro, la prepotencia, la violencia, la rabia, el juego sucio, mala educación, la insolidaridad, las trampas…

Schuster se ha ganado a pulso el poco honorífico título de ‘enemigo público número 1’ del barcelonismo. No es para sentirse orgulloso de ello pero, probablemente, significa su primer y estudiado paso para ser aclamado como nuevo entrenador del Real Madrid. El alemán dio el sábado por la noche toda una lección de prepotencia en la rueda de prensa posterior a la ‘batalla campal’ en la que su Getafe convirtió el partido del Camp Nou. Con una rabia mal disimulada volvió a realizar una incitación a la violencia contra Messi, como ya hizo tras el gol ‘maradoniano’ del argentino en la ida del duelo de Copa del Rey. Si existe por ahí algún comité de esos que funcione de verdad deberían imponerle una sanción ejemplar por hacer apología de las patadas.

Resulta paradójico que a alguien a quien le rompieron una pierna en un campo de fútbol –cuando vestía del Barça, por cierto– sea ahora uno de los abanderados del juego sucio. El, que representaba la elegancia con el balón en los pies y su melena rubia al viento, se ha convertido en un mal aprendiz de Mourinho. […] Lo único que ha conseguido es una respuesta contundente pero elegante de Rijkaard. El holandés, en un emotivo alegato a favor del espectáculo y la deportividad, le demostró a Schuster por qué él nunca podrá ser entrenador de este Barça. Su filosofía está en las antípodas del proyecto Laporta. Y su personalidad, también.

Supongo que su mala educación y su carácter insolidario son un buen aval para triunfar en el Bernabéu. O, como mínimo, para representar el papel de azote del barcelonismo que parece haberse arrogado desde que se sabe sustituto de Capello. No entiendo cómo las maravillas de un chaval como Messi pueden sacar de sus casillas a entrenadores como Schuster o Mourinho. Tal vez porque a ellos sólo les importe ganar y no la forma de hacerlo. Como al Madrid.