Artículos sobre Portadas Sport

Aquí no ha pasado nada

La verdad es que hay que ser más tierno que el día de la madre (o que San Valentín, sin ir más lejos) para tragarse lo del posado de Eto’o y Ronaldinho. Lo cierto es que, tragárselo, no se lo traga nadie. Lo que pasa es que Mundo Deportivo, As y Marca lo dicen claramente. Sport, entretanto, intenta vendérnoslo. El martes intentó ejercer de pacificador corriendo a gritar que aquí no pasaba nada (no contaba con la incontinencia de Eto’o) y hoy su editor, Josep Maria Casanovas, vuelve a oficiar de mamporrero con una portada y un artículo que, como se dice vulgarmente, no tienen desperdicio:

Aunque la solución no era fácil, ayer por la mañana todo volvió a la normalidad gracias a la buena voluntad y sentido común de todas las partes implicadas. Aquí no ha habido vencedores ni vencidos. El único ganador es el Barça que entierra una polémica que estuvo cerca de dinamitar el vestuario. Hay que elogiar el pragmatismo de Rijkaard que era el más interesado en recuperar la unidad ante los difíciles partidos que vienen. También es destacable la generosidad de Ronaldinho que no dudó en dar un abrazo de amigo a Eto’o en pleno entrenamiento consciente del mensaje que transmitía tal gesto. Samuel aclaró los malentendidos que le llevaron a hablar más de la cuenta sin necesidad de pedir perdón ni ser sancionado. Y Carles Puyol estuvo en su sitio de gran capitán liderando la autogestión del conflicto entre los jugadores. […] La junta ha sabido dar toda la responsabilidad a la secretaría técnica y el entrenador para que lidiaran el toro y mantuvieran su poder sin merma de prestigio. No ha sido necesario como en los viejos tiempos de Núñez que el presidente bajara a la arena para que se firmara la pipa de la paz. Laporta ha movido los hilos entre bastidores convencido de que este era un tema deportivo que se tenía que solucionar en este ámbito. […] Era aconsejable no romper la armonía y el equilibrio y esto se ha conseguido.

Por supuesto, no falta en el artículo la habitual referencia a “los madriles”:

Ya hemos dicho que esta paz debe servir para ganar títulos y tiempo habrá para tomar después las decisiones que convengan al futuro del club. De momento se ha evitado cometer los errores del Madrid cuando castigó al ostracismo a Ronaldo y Beckham y tampoco se ha consentido hacer de Eto’o una víctima como Cassano. Afortunadamente Rijkaard y Capello no se parecen en nada, ni en el carácter, ni en su filosofía de juego. Ya podemos imaginar que en los madriles pondrán en tela de juicio la foto del abrazo de Ronaldinho y Eto’o, allá ellos si prefieren inventarse otra película. Una encuesta de urgencia realizada ayer por nuestro diario pone a la luz que el 62% de los aficionados culés cree que esta es una solución duradera.

Sin embargo, al contrario de lo que Casanovas piensa (o, mejor dicho, de lo que quiere hacer ver), no todos quienes no se tragan el abrazo de San Valentín y creen que las heridas no están ni mucho menos cerradas viven en la pérfida meseta. Incluso dentro del mismo diario Sport hay quien lo ve de otro modo:

El “yo no soy tonto” nos retumbaba desde la cabeza hasta los pies al oír como Txiki aseguraba que “Ronaldinho es el mejor amigo de Eto’o en el vestuario” y ver la cara de “estoy más fuera que dentro” de Frank Rijkaard. […] Dejaron que la pelea entre ‘hermanos’ la resolvieran ellos mismos y Ronaldinho, más listo que el hambre, la zanjó con un abrazo. Eto’o, ya tranquilo y relajado por acaparar más portadas seguidas por su rajada que si hubiera saltado al césped del Camp Nou el día en que Ronnie, Messi y el basket le robaron protagonismo, no le dio la espalda y también se le lanzó al cuello. Suficiente pantomima para sustentar el oficialista ‘aquí no pasa nada’ que nadie se cree pero que todos fingiremos creer si acompañan los resultados. [Javier Rodríguez Marzo / Sport]

Sin salir de Barcelona, Mundo Deportivo (que no es dudoso de antibarcelonismo), tiene una visión muy distinta:

En este club es respetable negarse a jugar, ser insolidario con los compañeros, maltratar al entrenador y mofarse del público y socio que, poco o mucho, aún financia el Barça. La consigna estaba clara: había que devolver a Eto’o al redil y pactar una tregua con la plantilla hasta el 30 de junio, aunque la autoridad de Rijkaard haya quedado por los suelos. […] onaldinho y el camerunés sellaron la supuesta ‘unidad’ escenificando ante las cámaras el abrazo de San Valentín. Si la teatralidad en el entrenamiento fue hasta divertida, la de la sala de prensa, con Txiki y Rijkaard, sobraba por indigesta. Evidentemente, no había ninguna sanción que ventilar. El marrón fue a parar incomprensiblemente hasta Rijkaard por la inhibición de Laporta ante unos incidentes que afectaban gravemente a la estabilidad del proyecto y a la credibilidad del técnico. La liquidación de Rijkaard, después de su ‘lapidación’ pública, es una cuestión que debe darse por hecha. Es seguro que el técnico actuará con lealtad hasta el último momento. Elegirá a los que estén más en forma para la lista de Valencia. El ‘caso Eto’o’ sigue abierto. [Josep M. Artells / Mundo Deportivo]

[Eto’o] cargó o dejó con el culo al aire a todos los estamentos del club, al presidente, a la figura suprema, al vicepresidente que no está y al entrenador que lo protegía. A Laporta le metió en un ridículo, con Ronaldinho le pudieron las comparaciones, a Rosell lo ve como enemigo y a Rijkaard, ay, a Rijkaard, lo empujó al vacío. […] Ese empujón a Rijkaard puede tener efectos secundarios terribles. Convertido Frank en la imagen más sólida e incontestable del Barça, la foto de ayer de MD en un coquetón restaurante de la más dulce Gràcia conviene un adiós a un idilio que parecía sin fin. Ensimismados en las estrellas, el cisma toreado con un abrazo en el día de San Valentín y también de San Cobardín deja Rijkaard como principal castigado. [Jordi Basté / Mundo Deportivo]

Desde la distancia, concretamente desde Málaga, Joan Laporta se puso de parte de Eto’o sin conocer los detalles de lo sucedido en el Camp Nou. Un día después se reunió con el futbolista y siguió justificando su decisión de no jugar dejando a Frank Rijkaard en una posición de debilidad inadmisible y alimentando la sensación de que el camerunés cuenta con su protección. Cuando esperaba de Eto’o un gesto de contricción, éste explotó en Vilafranca y desde entonces Laporta no ha vuelto a hablar, ni para defender a Rijkaard ni para reprender a Eto’o. [Joan Josep Pallàs / Mundo Deportivo]

Y qué decir del diario As:

Las apariencias engañan, pero no el paripé de ayer. Empezando por Rijkaard, que preocupado por problemas familiares que no vienen al caso, ha decidido pasar de todo, pensando ya en dejar Barcelona a final de temporada. Debe mirar su cuenta corriente y pensar ipso facto: ¡que los aguante otro! Pelillos a la mar y que sea lo que Dios quiera. ¡A ver si su futuro acabará estando en el Milán, y al lado de Ronaldinho! […] Y no nos olvidemos de Laporta, cuya gestión de esta crisis ha sido digna de un presidente de Regional, desde su aparición clamando que no había caso Etoo y que todo era un problema “de escaso precalentamiento”. Está superando a Gaspart: tampoco le dice ya la verdad ni al médico. [Tomás Guasch / As]

Pues va a ser que sí hay caso Eto’o

El padrinazgo de Laporta sobre Eto’o ha llegado al punto de desautorizar al entrenador que ha hecho campeón al Barça y que ha demostrado que lo puede seguir haciendo. Cuando un presidente se dedica a dar cobertura a comportamientos inadmisibles, se demuestra que es posible la cohabitación del ‘enemigo’ en casa. Por aquí se empieza a descomponer el círculo virtuoso: negando la evidencia e inventando excusas que han puesto a Rijkaard con el culo a la intemperie. Laporta pasó de negar el ‘caso Eto’o’ a quedar retratado con el silencio más cómplice cuando el camerunés bombardeó la línea de flotación del club y del vestuario. Cuando la crisis se le escapó de las manos, cuando tenía la obligación de ser presidente y no compadre, no ha dudado en pasar la pelota a Txiki y al entrenador. [Josep Maria Artells / Mundo Deportivo]

Es grave que un futbolista protegido como él acuse a Rijkaard de mala persona, cuando el entrenador del Barça lo ha cuidado siempre. Entre otras cosas le permitió hacer una semana más de vacaciones a pesar de no jugar el Mundial. Pero Eto’o sabe que está muy respaldado, y no sólo por Rijkaard, en el club y se atreve a calentarse con el técnico, en un claro acto de grave indisciplina. [Santi Nolla / Mundo Deportivo]

Samuel se ha equivocado en su ataque público a Ronaldinho. Pero, sobre todo, por haber divulgado las informaciones que dejaban en entredicho a sus compañeros y que José Ramón de la Morena difundió en la SER y que, además, dijo que el jugador había comunicado en persona al presidente Joan Laporta. Eto’o debe aclarar las cosas con sus compañeros antes que nada. Les debe una explicación y que sea convincente. El grupo no perdona según qué cosas. [Francesc Aguilar / Mundo Deportivo]

Ha definido dos bandos, el del presidente, al que él pertenece, y el de Sandro Rosell, cuya cabeza de cartel es, inequívocamente, Ronaldinho. Ha definido a Rijkaard como mala persona. Ha enfrentado al presidente con el entrenador y lo ha hecho públicamente, con estruendo. ¿Qué puede hacer Laporta? Quizá sólo lo que está haciendo: el Don Tancredo. ¿Y Rijkaard? Ahí se va a ver su pulso de entrenador, en su capacidad para reconducir al genio descarriado. Pero lo tiene difícil: la cuestión de fondo son los celos insuperables que siente Etoo por Ronaldinho. Y el despecho de un celoso es un sentimiento arrasador. [Alfredo Relaño / As]

Etoo cree que su chiquillada de no querer salir en los cinco minutos finales pudo taparla el técnico, que además no había respetado un pacto previo. Pero lo que le ha tocado las narices definitivamente es que Ronaldinho le dé clases de ética, que le hable de grupo cuando él es el rey del escaqueo. Lo grave del asunto es que, conociendo al camerunés, esto no tiene marcha atrás. Hace muchos meses que el virus se está incubando, muchos privilegios de los que ha gozado Ronaldinho con la anuencia de su técnico. Etoo no se ha borrado de los entrenamientos por gastroenteritis. Etoo no suele aparecer por los lugares de moda en la noche de Barcelona. Por todo eso dijo basta ayer. Lo hizo de forma atrabiliaria, casi ofensiva, pero defendiendo su verdad, una verdad que igual no tiene sitio en este Barça. [J.J. Santos / As]

La pelota está ahora en el tejado de Rijkaard, que tiene la ocasión de desmentir que es sólo un entrenador mediocre que ganó porque le cayó del cielo un gran equipo. Esperamos a ver si mueve ficha. Moverla supone pasar de Etoo hasta que pida perdón a sus compañeros y a él mismo. Si traga habrá perdido al vestuario. Está hasta el moño del camerunés desde hace tiempo, y se lo ha puesto a huevo para demostrar quién manda en el Barça. Dos años ha durado la alegría… [Tomás Guasch / As]

La patata caliente que encontrará esta mañana Rijkaard en el vestuario cuando llegue al Camp Nou es de órdago. Solo hay dos salidas, la traumática, abrirle expediente y apartarle del equipo, y la negociada, ponerse a hablar e intentar lavar la ropa sucia en casa. Por el carácter del mister holandés, apostamos por esta última siempre y cuando Samuel vaya en son de paz y dispuesto a dar las explicaciones y rectificaciones pertinentes. Por el bien del Barça confiamos en que prevalezca el sentido común y las ganas de pasar página. Pero todo ello pasa, repetimos, porque Eto’o reconozca su meada fuera de tiesto ante el entrenador y Ronaldinho ya que de otra manera su continuidad quedará en entredicho. [Josep Maria Casanovas / Sport]

El club, con buen criterio, ha renunciado a tomar medidas de forma inmediata. […] En todo caso, decida quien decida, la solución, si la hay, será poco menos que milagrosa porque Eto’o habló ayer con tal convicción, que desdecirse sería como rezarle al Santísimo y, al mismo tiempo, ir negando la existencia de Dios. Y es que empitonar al entrenador, a Ronaldinho, al ex vicepresidente Rosell y a todo lo que se mueve en el vestuario es una salida de tono que no tiene parangón en toda la historia del Barça. No sería de extrañar, por tanto, que Eto’o desapareciese de las convocatorias y que, por un principio de autoridad, el equipo –que ha sabido mantenerse líder sin él– tuviera que renunciar al innegable talento y al insuperable olfato goleador de Samuel justo ahora, cuando el Barça se lo juega todo. En fin, que todos los valores de los que Eto’o puede presumir pueden quedar en anécdota gracias a otra de sus indiscutibles ‘virtudes’. Su conocido don de la inoportunidad. [Miguel Rico / Sport]