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El Madrid huele a alcohol y nosotros no

Los socios y aficionados blaugrana son capaces de perdonar cualquier ‘pecadillo’ que cometan sus ídolos. En Barcelona, la vida privada de los jugadores siempre se ha considerado eso, privada. A diferencia de lo que sucede en Madrid, donde la mayoría de los cracks son objetivo de la prensa rosa y los programas de televisión de cotilleos. Todos conocemos alguna ‘leyenda urbana’ sobre tal o cual futbolista, pero siempre se ha mantenido una máxima discreción sobre este tipo de asuntos, siempre y cuando no hayan perjudicado al rendimiento deportivo de sus protagonistas. Ahí está la clave de esta polémica. El vestuario del Barça no huele a alcohol, como el del Madrid, pero Edmílson ha lanzado un aviso para todos los noctámbulos. El final de los ‘galácticos’ se inició cuando empezaron a pensar más en las fiestas que en los goles.

[Lluis Mascaró en Sport]

Qué bueno es el Barça, qué malo es el Madrid (28)

El destino ha querido que Saviola y Beckham, dos futbolistas importantes dentro del concierto futbolístico, acabaran sus contratos con el Barça y el Madrid, respectivamente, la misma temporada. […] Saviola se quedó en el Barça a contrapelo y consciente de que era el último de la clase. Beckham, en cambio, aún era el más guapo de la clase aunque el nuevo profesor italiano que le tocaba este año no era, a priori, muy partidario de las figuritas de pasarela. Con el tiempo y ayudado por las circunstancias, el argentino del Barça se fue haciendo un hueco en el equipo mientras el inglés del Madrid se lo hacía en el banquillo. El pibe se ganaba la confianza de Rijkaard y David se enfrentaba a Capello. Llegado el nuevo año, al madridista le faltó tiempo para anunciar que se largaba a Hollywood, mientras que el barcelonista ha marcado, desde entonces, seis goles en tres partidos. Claro está que para que se produjera este desenlace, ha sido decisiva la sensibilidad con la que ambos clubs encararon el problema. Rijkaard no ha discriminado a Saviola ni el club ha dado órdenes para que se pudriera en la banda. No ha habido filtraciones ni maniobras que complicaran la relación. Ya que está, si se le necesita, juega. Fabio Capello, en cambio, no ha tenido mano izquierda ni derecha y su escena final le ha dejado en evidencia. “No jugará más”, lo que es tanto como regalar medio año de contrato a una estrella. Pase lo que pase al final con Saviola, lo que está claro es mientras él ayuda al Barcelona con sus goles, Beckham es un ex madridista en nómina.

[Joan Maria Batlle, posiblemente el peor columnista de España, en Sport]

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Qué bueno es el Barça, qué malo es el Madrid (27)

Las sonrisas y tranquilidad que se desprendían anoche del banquillo de Rijkaard son el polo opuesto de la crispación que reflejaba ayer el rostro de Capello. Mientras el holandés protege a sus jugadores, el italiano les echa toda la culpa y ya ha iniciado la purga: Beckham, Ronaldo, Cassano y Salgado son los jugadores señalados.

[Josep Prats, lo mismo de ayer y de siempre, en Sport]

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Qué bueno es el Barça, qué malo es el Madrid (26)

Barça y Madrid navegan por océanos distintos. El Madrid, azotado por el temporal, va a la deriva; el Barça, mecido por la marejadilla que provocó la derrota en el Mundial de Clubs, por los dos últimos empates en la Liga, pero sabiendo cuál es su rumbo. […] Es la gran diferencia. Mientras el Madrid ha quemado millones, mientras los galácticos blancos han sido engullidos por un agujero negro, mientras un sargento de hierro como debía ser Capello se ha convertido en sargento de mantequilla, el Barça sobrevive. […] Rijkaard no ha descompuesto su pizarra aunque los últimos resultados no hayan sido brillantes. Capello, en cambio, ha traicionado su filosofía, ha desquiciado a los jugadores y ha sumido a la afición madridista en una crisis de confianza. Mientras en el Bernabéu ha estallado una revolución total, en el Barça se aguarda el regreso de los cracks para volver a ser referente mundial. Mientras en el Bernabéu está en marcha una operación salida masiva, con Raúl, el buque insignia, al frente, el Camp Nou espera seguir disfrutando de sus jugadores. Mientras el Real Madrid ha quemado a su cantera, mientras Pavón, la bandera de la casa que ondeó Florentino Pérez, busca desesperadamente equipo, en el Barça Valdés, Puyol, Xavi e Iniesta son claves. El naufragio blanco es tan grande que se está tragando al propio Cannavaro, el Balón de Oro.

[Josep Prats, siempre escribe lo mismo, en Sport]