Artículos sobre Roberto Palomar

Lo que diga Inda

Si tenéis un cuarto de hora (que no es moco de pavo), escuchad la tertulia de anoche en El Tirachinas de la Cope a propósito del posado de Sergio Canales con la camiseta del Real Madrid en la portada de Marca. Me quedo con dos frases. Una, la que da título a este post, de Roberto Palomar. La otra: “Lo que dice Eduardo Inda va a misa”. Pronunciada por… el propio Eduardo Inda.

Ponerse las pilas

Una gran noticia volver a leer a Roberto Palomar en la última de los lunes en Marca.

La grosería de Maradona ha dado la vuelta al mundo. Si alguien esperaba que iba a comparecer en la rueda de prensa repartiendo Sugus es que no vive en este planeta. Maradona es tremendista. Sus jugadas eran tremendas, sus adicciones son o eran tremendas, sus goles con la mano fueron tremendos, su capacidad para engordar y adelgazar es tremenda y su relación con la humanidad también lo es. Diego bajó al sótano de lo soez con una frase que, de todos modos, está en la mente de cualquiera que juegue a algo. Hasta en un partido de padel de la urbanización uno la ha dicho entre dientes al derrotar al vecino. ¿O no? Y a los periodistas, ya nos vale. De vez en cuando nos merecemos que venga el Maradona de turno a ponernos las pilas, aunque sea a base de marranadas.

Producciones Fernando Torres

Antes de que algún lector me salga con el consabido “No sé que tiene de malo este artículo”, le respondo: nada. O casi nada. Sí creo que existe en As y Marca una corriente favorable a Casillas para proponerle como Balón de Oro. Pero, como bien se explica en este artículo, tampoco parece Fernando Torres el más indicado para quejarse.

Según Fernando Torres, Casillas tiene un aparato de marketing que le está moviendo lo del Balón de Oro. Casillas Productions podría llamarse ese entramado propagandístico destinado a que los muchachos de France Football le den un chisme para poner encima del aparador. Olvida Torres que todos los futbolistas tienen su propio club de aduladores. Hasta él. Producciones Fernando Torres podría llamarse. Está formado por una cohorte de cobistas, periodistas amigos y pelotas. El mismísimo Luis Aragonés ha estado rodeado durante años por un montón de sobones. Parecía Elvis Presley. Y todo, sin ganar nada. Así que cuando levantó la Eurocopa, el club de fans no lo colocó otra vez en la selección de milagro. Ni Torres ni Casillas necesitan un equipo de tiralevitas a su alrededor. Uno habla con sus goles y otro con sus paradas. No hay mejor campaña que esa. Lo otro es humo del barato.

[Roberto Palomar en Marca]