Un delicioso analfabeto

El Barcelona recuperó la figura del vicepresidente deportivo dos años después del adiós de Sandro Rosell, que lo ocupó hasta que sus desavenencias con Joan Laporta le animaron a plantarle. Es decir: mientras el equipo ganaba, la vicepresidencia en cuestión no era necesaria; ahora que van mal dadas sí lo es. En realidad, se trata de un brindis al sol: el Barça sí tenía vicepresidente deportivo; es Johan Cruyff. Laporta puso en el cargo a un buen amigo suyo, Marc Ingla, que se ocupaba del márketing y es un delicioso analfabeto futbolístico. De él se recuerda esta anécdota: preguntado por el portero turco Rüstü (primer fichaje de la etapa Laporta), manifestó: “No sé quién es, no le conozco”. Rüstü había sido una de las figuras del Mundial-2002, donde su selección conquistó una histórica tercera plaza.

[Tomás Guasch en As]

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3 comentarios (por ahora) en “Un delicioso analfabeto”
  1. Robert 27 noviembre, 2007
  2. ojalancia 27 noviembre, 2007
  3. Lobo 27 noviembre, 2007